Como muchos compañeros de generación, Bill Bryson creció fantaseando c on ser un superhéroe: provisto de una vieja sudadera con un rayo sobre el pecho y una toalla atada al cuello, patrullaba su casa y su vecind ario, saltando altos edificios y derrotando a villanos y malandrines ( e imbéciles) -en su imaginación- como "El chico centella". Bill Bryson recrea la vida de su familia y de su ciudad natal durante la década d e 1950 en toda su trascend...