Hubo islarios medievales que mezclaban la naturaleza y lo sobrenatural para explicar un modo de estar en el mundo; islas utópicas erigidas como modelo a seguir, en las que se citaban nuestros desatinos; islas modernas de afirmación individual y desmesura omnipotente. El laboratorio del Dr. Moreau imaginado por H. G. Wells fue una casa del dolor emplazada en una isla. Toda isla es ambigua: lugar hacia dónde y del que fugarse, sitio del anhelo y la...