Alubiada, like, televermut, flamencólico... no podemos parar de crear palabras: las lenguas necesitan de nuestra imaginación y nuestra complicidad colectiva para ponerse al día, y jamás pueden escapar de nuestras ganas de nombrar lo que nos rodea: es la (neo)lógica de las lenguas... Este libro se pasea por los procedimientos de formación de neologismos huyendo de reglas y teorías: en lugar de eso, habla de préstamos que son princesas guerreras, d...