Estos relatos nos muestran una serie de hombres en derribo, sepulcros sin cal, donde solo quedan sombras de almas perdidas en el desierto de la doliente realidad. Espíritus deformes y desubicados, esperando la oferta terapéutica del pacto con Mefistófeles, que nunca llega. Son ánimas quebradizas, de colores desvaídos y condición errática.Almas disociadas y alienadas, pero bellas, en su rareza única. Cómo no pescar esos axolotls o ajolotes tan del...