¿Qué se ama cuando se ama?, le pregunté al ulema Samiullah.Mi amigo Mansur murió. Se lo tragó la guerra, como a mis padres. Como a tantos otros. Entre los dos soñábamos cambiar el mundo, poner las leyes al servicio del pueblo, decirle a los hombres que su mirada no vale más que la de una mujer.Sin él, mis palomas no volvieron a volar sobre las azoteas. Los cielos de Kabul quedaron desiertos. El silencio invadió los lugares verdes de Babur.Entonce...