Quieren, estas páginas «ligeras, alegres y hasta picantes, encontrar muchas almas de barro, para decirles una palabra de confianza sin cansancio en la misericordia y paciencia del Padre, que se hace cargo del barro de sus hijos, de indulgencia y de paciencia con las manifestaciones del barro de los hermanos, y de desconfianza y paciencia con los achaques y resultas del barro propio».Con su estilo ameno y cercano, san Manuel nos propone una serie ...