La guerra es la paz. La libertad es la esclavitud. La ignorancia es la fuerza.
En el mundo de 1984, los autócratas sin escrúpulos se aferran al poder por el poder mismo, la historia se in- venta a diario y las masas perviven en la ignorancia de los hechos más elementales. No solo la dirigencia fal- ta sistemáticamente a la verdad, sino que el lengua- je público se ve reducido a su mínima expresión, una avalancha de consignas vacuas, orientadas a...