Un análisis rompedor y fidedigno —repleto de intensos casos personales y una investigación convincente— de las muchas formas en las que los vivos pueden y acompañan a los pacientes terminales en su viaje al más allá.
En el año 2000, el psicólogo especializado en el duelo William Peters era voluntario en el Zen Hospice Project de San Francisco cuando vivió una experiencia extraordinaria mientras leía en voz alta a un paciente: de repente...