Existen ciudades «piloto». Aquellas donde se prueban y replican, con técnicas de avanzada mercadotecnia, el funcionamiento de determinados productos. Pueden ser un vehículo eléctrico de una marca archiconocida o la marquesina, que señala, con exquisita precisión, cuántos minutos faltan para que llegue el siguiente autobús. En nuestro caso, se trata de una ciudad paradigmática y poliédrica, ya que en ella se suceden situaciones múltiples, que podr...