En este bello libro los autores relatan que han «conservado registros de niños desconsolados y desanimados que declaran saber resolver el problema pero que no saben dibujar el diagrama de flujo y que por tanto
saben a priori que tendrán una evaluación negativa por parte de su docente», lo cual es un fenómeno que compromete la emocionalidad de los niños, así como el profesionalismo del docente, esto es, su conciencia
educativa. Pero hay que tene...