En adriático la poesía une las islas separadas y provocanuevas cartografías imaginarias, a partir de la síntesis simbólica de lugaresdistantes y distintos que mantienen sus bellos nombres originales y queperviven en la memoria y en el afecto. Cada nombre es un pequeño altar en elque se adora algún lar ligado a la tierra ancestral, la tierra adriática delpadre y de la madre, pero también a los dioses nuevos, los hallados, losencontrados y a la vez...