No hay ningún motivo lógico para que me sienta atraída por Colin Fitzgerald. No me gustan los chicos llenos de tatuajes que juegan al hockey, son unos frikis de los videojuegos y que además me consideran la típica chica popular superficial. Para colmo, Colin es el mejor amigo de mi hermano Dean. Y su compañero de piso Hunter está coladito por mí. Por si fuera poco, acabo de mudarme con ellos. Sí, lo habéis leído bien: ¡acabo de mudarme con ellos!...