Maurice Leblanc estaba convencido de que la propiedad era un robo, de modo que se le ocurrió crear uno de los personajes más populares que ha dado la literatura de misterio: Arsenio Lupin, un ladrón, que durante décadas desvalijó a los ricos sin el menor escrúpulo. Lupin era bromista, fanfarrón, amante de los disfraces, de los efectos teatrales y del peligro... Sabía tratar a las mujeres y era implacable con sus víctimas. La policía era incapaz d...