Una agridulce reflexión sobre ética y estética en el mundo contemporáneo.
Epiphane Otos es feo, tan extremadamente feo que su fealdad sobrepasa cualquier límite y provoca el espanto de los transeúntes que se cruzan con él en la calle. Consciente de su horrible aspecto, que desde niño le ha valido el alias de “Quasimodo", renunció pronto a las delicias del amor, pero a los veintinueve años conoce a la hermosa y delicada Ethel: una joven actriz ...