El protagonista de estas dos novelas cortas, Complejo (2017) y Taco bajo (2019), es un migrante, un paria, un automarginado que habla o escribe a bocajarro y sin filtro. Se lo odia o se lo ama. Tiene pinta de antihéroe, pero lleva el resentimiento de los expatriados. Se hace llamar willy (con minúscula, a veces) y se burla todo el tiempo de sí mismo. Es un gran observador de la realidad y, por ello, pasa de la autoflajelación al cinismo. Willy, m...