Casi todas las mujeres que la autora nos presenta en estos doce relatos han tenido que pelear duro para que sus companeros de trio o quinteto las admitieran para que el publico dejara de mirarlas con desconfianza poco despues de que empezara el espectaculo para que les ofrecieran salarios tan buenos como a ellos al cerrar los deals para sus conciertosY es que el mundo del jazz es un dominio de los hombres y al igual que las mujeres del Paris de l...