Cuando escribio El misterio de las catedrales en 1922 Fulcanelli no habia recibido El don de Dios pero estaba tan cerca de la Iluminacion suprema que juzgo necesario esperar y conservar el anonimato el cual por lo demas habia observado constantemente acaso mas por inclinacion de su caracter que por obedecer rigurosamente la regla del secreto Porque hay que decir que este hombre de otro tiempo por su apariencia extrana sus maneras anticuadas y sus...