Por desgracia la filantropia y la genialidad no van de la mano El genio es obsesivo y egoista y puede llegar a ser cruel quiza involuntariamente cruel como lo fue Picasso con sus amantes o Einstein con su familia El filantropo anda tan ocupado resolviendo los problemas del mundo que no tiene el tiempo necesario para ser sabio ni el narcisismo suficiente para ser genio Pero a veces por azar o por necesidad por caprichos del destino o por dictados ...