<p>Agua Tontita, una niña despojada de todo, incluso de nombre, pues nadie se molestó en ir a registrar su nacimiento, nacida en un poblado de chabolas, en una familia muy numerosa que la llamaba Esa y la maltrataba de palabra y de obra, mientras ella aceptaba los insultos y los golpes porque creía que debía vivir así, que esa era su vida. Lo único que la alegraba era el agua de la lluvia, la canción de las gotas cayendo sobre la tierra. <br><br>...