<p>Hay paraísos que son endebles. Casi se podría decir que son como trampas mortales para su población. Esto ocurre cuando, por sus características geográficas o políticas, la mayor parte del abastecimiento primordial debe importarse del exterior, lo que comporta que sus habitantes asuman, incluso sin saberlo, el riesgo que supondría la interrupción de ese flujo de víveres y enseres necesarios para la supervivencia. Si algo ocurriera que ocasiona...