<p>Queridísimos lectores y lectoras de este humilde libro: ojalá que sirva para vosotros como un entretenimiento, o quizás también acompañarlos en horas de quietud y soledad. Realizaré pequeño repaso de mi existencia en la Tierra.<br>A los 8 años, en 1944, quedé huérfano de padre. No existían planes, subsidios ni jubilación. Mi mamá lavaba ropa en 4 domicilios: fuentón, tabla, jabón y nudillos. Los almuerzos eran pucheros o guisos; si algo quedab...