<p>En la sociedad competitiva que caracteriza a nuestra época se da mucha importancia a los controles de calidad. Automóviles, lavadoras, equipos informáticos? pero también bolígrafos, alimentos e incluso libros, son sometidos a rigurosos procesos de inspección y control para garantizar una calidad óptima, al menos desde el punto de vista comercial.<br>Si así ocurre con todo tipo de artículos de consumo, ¿cómo no prestar al menos la misma atenció...