<p>El crepúsculo dibujó sus últimos toques de oro y púrpura sobre Grammaria, anunciando la llegada de la noche casi perpetua. Elia de Gareth estaba parada en la terraza de su modesta morada, perdida en sus pensamientos mientras observaba el horizonte ardiendo con los últimos alientos del Dragón arcano sobre la estrella Sol. Sus dedos agarraban una carta amarillenta, un objeto cuyas palabras ya había releído innumerables veces, intentando descifra...
Antes de iniciar la lectura de tu eBook o Audiolibro, lee la guía para descargarlo.