Elias aprende desde nino que el dolor no siempre se anuncia con estruendo A veces se escurre en los gestos cotidianos en las manos que se cierran cuando nadie mira en la costumbre de contener la respiracion mientras pasan los dias
Desde los cerros polvorientos de su infancia hasta los pasillos brillantes del colegio mas exigente de la ciudad Elias libra batallas intimas y devastadoras No contra monstruos mitologicos sino contra los fantasmas do...