<p>Las grandes gestas medievales ya pasaron, pero el alma y la chispa guerrera y vitalista de Lorca sigue viva en los héroes anónimos que antaño habitaron estas tierras. Ellos están en la memoria colectiva, adaptados a los tiempos que les tocó vivir. Sufrieron las consecuencias de la vida, pero nunca se rindieron ni doblaron la rodilla.<br>En sus historias existe todo ese magma que germinó la Ciudad del Sol, la de los cien escudos, donde se podía...