<p>A primera vista, pareciera que no hay universos más divergentes que los de la literatura y la ciencia. Desde la Ilustración, la primera se ha asociado con la imaginación caprichosa, la ausencia de fines y el mero deseo; y, la segunda, en cambio, al cálculo, a la sujeción a prefijados objetivos de conocimiento y dominio de la naturaleza, al ordenamiento y previsión del universo humano. No obstante, lejos de caracterizarse por la indiferencia, l...