Hay deudas que no se pagan con dinero sino con sangre
Consuelo creia haber dejado atras el infierno Tras anos de maltratos y abusos bajo el yugo de su marido Jimeno su huida a la Toscana parecia el inicio de una nueva vida Pero la paz es un espejismo que se rompe con una llamada su padre el hombre mas bueno y generoso que ha conocido ha sido asesinado a punaladas
Atrapada entre el dolor y la culpa Consuelo regresa a la hacienda de Linares de la...
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