Dios bendice a los ninos Para reconocerte e imaginarte me bastan los pajaros de las tapiasestas cuatro esquinas llenas de flores y el carmin desgarrado de tus ansias en el cuello sucio de mi camisa Puesto ya en tiempo de amores elevo a la claridad todas mis plegariasGrito al mundo que tuve otras palomas anidando en el hueco de mi almohada y hasta alguna promesa de sonrisa ingenua para el muladar de mi almaPero que ninguna fue tan gozosa en el tar...
Antes de iniciar la lectura de tu eBook o Audiolibro, lee la guía para descargarlo.