<p>Quizás, muchas veces reflexionaste: «Hace tiempo que estoy yendo a la iglesia, sirvo al Señor, oro, ayuno... y no recibo las respuestas que esperaba, no veo cambios en mi vida, en mi familia...». Hay situaciones dolorosas, difíciles, que las sufrieron mis padres, mis abuelos, ¡y yo también las estoy pasando! Siento que estoy estancada, que no puedo avanzar, ¡que intento hacer una cosa y no sale! Siento que hay un abismo entre lo que dice la Pa...