Cuando Michael Pollan se propuso investigar por qué el LSD y la psilocibina (el componente activo de las setas alucinógenas) proporcionan un enorme alivio a personas que padecen condiciones de difícil tratamiento como el trastorno por estrés postraumático, la depresión o la adicción, no tenía la intención de escribir lo que es sin lugar a dudas su libro más personal. Pero al descubrir cómo estas notables sustancias mejoran la vida no solo de paci...