El paisaje santandereano de nuestros días es un legado de los paisajes que fueron puestos bajo la jurisdicción de los cabildos de sus dos provincias más antiguas: Vélez y Pamplona. La jurisdicción de la ciudad de Vélez se extendía desde el río Magdalena al occidente, de donde venían los caminos que los aborígenes muiscas habían frecuentado por los cursos de dos de sus tributarios, los ríos Opón y Carare, hasta el curso alto y medio del río Sogamo...