La gota del silencio se desliza de un labio al otro, su destino es el suelo. Tengo algo que decir, pero lo callo. Adentro la ola rompe contra una pared agrietada, la pared puede ser algo en mi vientre, la ola se parece a la última de un mar extinto. Si pudiera rodear la palabra o encontrarle su centro, la usaría, pero los vocablos son esquivos, se mueven de aquí para allá, llevan tiempo huyendo, vagando por la indecisión, ya no sé si tengan la mi...