No odies a nadie, pues el odio te hiere a ti más que al otro. No emitas un juicio sobre nadie mientras no hayas andado dos kilómetros con sus mocasines. Es bueno para la persona tener la cabeza en las nubes y dejar que sus pensamientos moren entre las águilas. Pero también ha de pensar que cuanto más crece un árbol en dirección al cielo tanto más profundamente tienen que penetrar sus raíces en el corazón de la madre tierra. D...