El tabaco, en cualquiera de sus formas, perjudica seriamente la salud de quien lo consume. También perjudica a quien se encuentra cerca. Las evidencias científicas que certifican sus graves consecuencias son cada vez más numerosas y contundentes. No hay órgano o sistema del cuerpo humano que no quede afectado por esta paradójica substancia. Siendo tan perjudicial para la salud sigue estando disponible en el circuito comercial y de fácil acceso po...