Cuando el arquitecto francés Dominique Foe llega a un pueblo tranquilo del sur de España en busca de un clima benigno y una casa a la que trasladar a su esposa enferma, el campanario de la iglesia le recibe con dos repiques que nadie más que él parece oír. Los lugareños parecen incómodos cuando les pregunta por qué a cualquier hora del día, sin un significado aparente, suenan dos campanadas. Hasta que alguien se atreve a contarle la leyenda local...