Los tiempos son recios, difíciles de llevar. Pero quien a Dios tiene nada le falta, decía santa Teresa. De algún modo se puede decir que el Señor ha regalado a la Iglesia una preciosa bitácora con los cuadernos e instrumentos necesarios para llevar con acierto el arte de navegar en esta especial singladura que es la de seguir con fidelidad la ruta del Evangelio. Esos documentos, naturalmente, son la Palabra, la Tradición y el Magisterio. Tampoco ...