La muerte del gran califa Hisham y su controvertida decision de legar el poder a su disoluto sobrino al-Walid parecen haber abierto una profunda herida en el seno de la dinastia Omeya que rige el destino del vasto imperio del Islam desde hace un siglo Con el califato sumido en crisis los Banu al-Abbas uuna antigua estirpe rival descendiente de un tio del Profetau se encuentran ante una posibilidad real de hacerse con el trono y extienden la llama...