«Inolvidable amigo, tal vez soñado: Que me lleve el Diablo si en el momento en que empuño esta pluma de ave y me siento frente al pliego de papel estoy seguro de tener por destinatario a un ser real, de carne y hueso». Así¡ comienza el intercambio epistolar que nos introducirá en el delirante mundo del autor, que funde realidad y ficción, literatura e historia, escritura y vida. ¿A qué se debí¡a la excéntrica fe en las hadas del escritor Arthur C...