Renato crecio despues de la guerra y comenzo a trabajar a los catorce anos derritiendo electrodos en miles de chispas de fuego a pocos pasos de tanques de petroleo gigantes Respiro zinc y plomo hasta que una fibra de asbesto llego a su pecho Treinta anos mas tarde su hijo Alberto que paso su infancia en la calle frente a la olvidada siderurgia Ilva en la ciudad de Follonica reconstruye la historia laboral y judicial de Renato luchando por el reco...