Apocalipsis se nos ofrece, al mismo tiempo, como una lectura pagana de la Biblia y como el testamento vital y literario de D. H. Lawrence: frente al cristianismo y la ciencia, el autor de Mujeres enamoradas y El amante de Lady Chatterley, héroe a contracorriente de modas pasajeras y rigideces morales, desarrolla una original y aguda interpretación de la tradición apocalíptica que desvela todos los conflictos de su temperamental e inquieta existen...