"Tanto me angustiaba aceptar como no aceptar, porquela angustia no la causa lo que uno elige, como bien decíaKierkegaard, sino ser consciente de que uno tiene la libertadde decidir, de que uno está condenado a elegir, pensé paraconsolarme, aunque Kierkegaard dijo eso con unas buenasmedias de lana".La recomendación por parte de su terapeuta de un paseopor las playas de los Hamptons le ha llevado a coincidircon Merton, un exitoso productor de telev...