El panorama que se dibuja hoy en Oriente Medio no puede ser más desolador: tanto Libia como Yemen, Iraq o Siria son víctimas de una estrategia diseñada por EEUU, y seguida por los socios cómplices de la Tríada, que pretende convertir la región en una sucesión de Estados fallidos inevitablemente sometidos al orden neoliberal globalizado, y con Irán como próximo objetivo. Y para ello las grandes potencias occidentales no han dudado en servirse del ...