Sólo los grandes escritores son capaces de transportar al lector, sin distorsión ni discrepancia alguna, a otro espacio y a otro tiempo. Desde Toledo a Arromanches, la costa de los acantilados, hasta llegar a la bella y deseada Florencia, en los años convulsos en los que los Camisas Negras siembran el terror fascista. Y esto, Antonio Mata lo ha ejecutado con absoluta maestría. Tanta, y de manera tan convincente, que podrás tocar con tus dedos la ...