El imperio de los millennials ha caído, los años pasan y ahora es el momento de la generación Z. Este cambio de pódium de una oleada de chicos y chicas que han disfrutado las mieles de la juventud entre selfies, normalización de las libertades sexuales, festivales como nunca los hubo ni en cantidad ni en calidad, celebraciones psicotrópicas al alcance de un whatsapp, raves, hedonismo indie, virtualización y hemorragia instagrámica da paso ahora a...