Mientras comunistas y nazis se enfrentaban en las calles y hasta el hampa berlinesa plantaba cara a las temidas SA travestis bixesuales gays lesbianas y trans bailaban jazz frenetico en un ambiente de absoluta tolerancia Los camareros deslizaban en las copas cualquier tipo de droga en cabarets y antros de perversion La ciudad ofreca de todo sexo sado rituales satanicos y experiencias extremas Sin embargo la llegada de Hitler al poder fue el final...