Decía Borges que incluso el peor poeta es capaz de lograr un verso memorable y lo ejemplificaba con un reloj analógico parado, que da bien la hora dos veces al día. Animado por ese postulado, este libro ofrece ochenta propuestas con la esperanza de que el lector sea capaz de encontrar, al menos, una línea memorable. Pero estos textos son también ochenta maneras de darle vueltas al mundo, en sentido literal, así como metáfora de aquellos universos...