CARCEL DE AMOR LA MUJER DEL SOLDADO Le recibi llorando de alegria Regresaba tan sucio y tan hambriento que a cualquiera le habria dado asco Sucio de sangre propia y extranjera el uniforme hambrienta la mirada de un cuerpo de mujer que le esperase Bese el barro y la sangre de su boca y lami sus heridas como un perro Le amaba No podia darme asco No me importo siquiera que rompiese con un brusco deleite aquellas medias de seda que agotaron mis ahorr...