En opinión de muchos de sus contemporáneos, Rosa Luxemburg era la pensadora marxista más relevante desde Marx. Sus obras hoy lo siguen atestiguando. Pero Rosa era más que eso: era una activista, una propagandísta, una luchadora; en suma, una revolucionaria. Su posición frente al reformismo que Berstein proponía le granjeó enemistades, pero también lealtades. Destruir aquel espíritu inquebrantable solo podía lograrse con un método expeditivo: el a...