Holderlin nunca quiso ser un filosofo ni puede decirse que mantuviera una correspondencia filosofica con sus contemporaneos a pesar de lo cual vertio en sus cartas argumentos decisivos para comprender la direccion que tomo la filosofia de su tiempo y tambien la que pudo haber tomado Es esta paradojica situacion la que invita a descubrir en la correspondencia mantenida con su familia con sus amigos y con personalidades de la epoca una actitud fren...