Hubo un tiempo en el cual la sociedad catalana aceptaba el Programa 2.000 de Jordi Pujol; CiU estaba en el poder; las familias, los amigos y los vecinos de escalera se saludaban, hablaban, hacían barbacoas e iban juntos de vacaciones En el Parlament se legislaba y las empresas vivían muy bien, siendo Cataluña uno de los motores de España; los servicios públicos funcionaban; a la gente se la veía feliz y sólo pensaba en vivir y disfrutar de su fam...